
Autor: María Cuervo
28 de junio de 2026
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Se atribuye a Einstein la frase “El interés compuesto es la octava maravilla del mundo. El que lo entiende, gana dinero; el que no, lo paga” y en este artículo pretendo explicártelo de una manera sencilla, para que formes parte del primer grupo. Cuando invertimos dinero en un instrumento de renta fija (plazo fijo, ON, bono) recibimos un pago (interés) a cambio. La «magia» ocurre cuando, en lugar de retirar esa ganancia, la volvemos a invertir. Así, logramos generar intereses sobre los intereses ya cobrados. Vamos a un ejemplo: supongamos que a principio de año invertimos USD 100 en un bono que paga el 10% acá tenemos 2 opciones:
¡Más del doble de ganancia sin haber hecho aportes extras! |
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Para saber cuánto dinero tendremos en el futuro, influyen 3 variables:
La fórmula matemática que rige esto es |
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Siendo:
De estas 3 variables la más importante para el interés compuesto es el tiempo. Porque podemos tener mucho capital o una tasa excelente, pero si retiramos el dinero al primer año, no permitimos que se produzca «la magia». Si cortás la inversión temprano, no dejás que el proceso haga su trabajo. El interés compuesto premia la constancia.Si aún no estás invirtiendo, el mejor momento para empezar fue ayer; el segundo mejor momento es hoy. ¡Mantenelo por muchos años y dejá que el tiempo haga su trabajo! Bonus: El interés compuesto en la renta variable En acciones también existe el efecto compuesto, aunque funciona distinto. Se da cuando:
También las mismas empresas son unas “máquinas de interés compuesto” ya que no reparten todas sus ganancias como dividendos, sino que reinvierten parte de sus utilidades en nuevas fábricas, márketing, tecnología para ganar más dinero al año siguiente. Ese crecimiento interno es lo que dispara el valor de la acción a largo plazo. La diferencia clave respecto del interés compuesto en renta fija es que la ganancia no es predecible ni está establecida, de hecho hay años de rendimientos negativos (caídas de mercado), y la volatilidad es parte del camino. Pero aún habiendo correcciones si elegimos buenas empresas, con buenos fundamentos, que crezcan y/o tengan buenos márgenes y las mantenemos en el tiempo, el efecto compuesto también juega a nuestro favor. |






